Para el mantenimiento y la protección de maderas pintadas o vírgenes se emplean aditivos y productos superficiales que impiden que la humedad o el contacto transitorio con el agua, manchen y deterioren las superficies expuestas. Tanto las ceras como la gran mayoría de los agentes que se emplean para el cuidado y protección de las maderas, evitan el mojado de la superficie pero funcionan como contaminantes ya que producen falta de adherencia o resultados finales pobres a futuro.
Deberán eliminarse por completo antes de pintar. Es necesario aplicar una solución de soda cáustica al 10 %. Puede realizarse con pincel o cepillo, teniendo en cuenta que el aumento de la temperatura de la solución, favorece y agiliza la eliminación de los contaminantes.
Luego de permanecer en contacto durante 30 minutos, lavar con abundante agua, dejando secar convenientemente.
El uso reiterado de ceras, especialmente en pisos, requieren previamente la acción de los denominados “quitaceras” que son efectivos para la erradicación más importante de las capas, mezcla de ceras y polvillo ambiental, que pasado un tiempo, oscurecen el verdadero color de la madera de origen. Luego deberá aplicarse la solución de soda cáustica, tal cual se indica más arriba.
Una vez seca la superficie, se deberá lijar antes de pintar. Si nos encontramos con la madera sin tratar con barnices o pinturas (virgen) deberá aplicarse 1 a 2 manos de preservador curador Tersuave para evitar el ataque biológico. Posteriormente y en ambos casos (superficies vírgenes o pintadas) se completará la tarea con productos de la línea Troya, sintéticos, acuosos o industriales Tersuave, según la exigencia pretendida.
Precaución: el empleo de soluciones básicas (alcalí) debe realizarse empleando los elementos de seguridad correspondientes. Estas soluciones pueden actuar sobre las partes blandas del cuerpo como la piel, los ojos, la mucosa, pudiendo generar daños permanentes.