Superficies difíciles de pintar

/ Galvanizados y Aluminizados

DESCRIPCIÓN

Se trata de métodos de protección donde se deposita por electrólisis, un metal determinado. En estos casos que analizaremos, se emplean zinc o aluminio, sobre una superficie de hierro. En general, por si mismas, estando desnudas, requieren protegerse ante la exposición a climas severos, altos porcentajes de humedad e incluso ambientes salinos. La electrólisis permite predeterminar a través de las diferencias de potencial del circuito, los espesores del material a depositar en cada caso, de esta manera, se puede prever el nivel de protección de esa unidad o conjunto de unidades para trabajos en serie, en relación al espesor de Zinc o Aluminio depositado en ese proceso. Existen sistemas en frío y en caliente donde varía estrictamente el proceso. Los primeros dejan la superficie brillante, de color plateado. En cambio, los otros se distinguen, en el caso del zinc, por su color gris más oscuro y brillo mate. No obstante, en todos los casos y a la hora de pintarlos, son superficies que presentan dificultades si no se emplean los tratamientos adecuados para cada caso en particular. Se plantea un hecho curioso: La dificultad de adherencia es mayor cuanto más nuevas son las superficies a tratar. Ocurre que el proceso de elaboración deja una pátina salina sobre el sustrato, que funciona como un contaminante cuando deben pintarse de inmediato. Esto puede deberse a cuestiones estéticas, por la molestia que el reflejo genera con sol a pleno o simplemente por protección adicional. En cambio, cuando han pasado más de seis meses de exposición a la intemperie, se eliminan naturalmente las sales adheridas y resulta mucho más sencilla la intervención o al menos pueden evitarse algunos tratamientos.

SOLUCIONES

Las superficies deben encontrarse limpias, secas, libres de óxido, polvo, sales, grasas, hollín y otros contaminantes. Superficies nuevas: Aplicar con pincel o trapeo MMB desoxidante fosfatizante en forma generosa, dejando actuar 30 minutos y enjuagando con abundante agua y cepillo para eliminar los restos. Dejar secar. Superficies con más de 6 meses de exposición a intemperie en buen estado: lavar la superficie con hidro lavadora y detergente neutro, ayudado por un cepillo semiduro. Enjuagar y dejar secar. Superficies con focos de óxido localizados: intervenir previamente solo en esos sectores eliminando el óxido no adherido con cepillo de acero o métodos mecánicos abrasivos. Eliminar el polvillo y aplicar, solo en esos sectores, 1 a 2 manos de Tersuave Convertidor de Oxido, Tersuave Fondo al agua o Indulac Fondo anticorrosivo epoxi o recubrimiento epoxi altos sólidos auto imprimante (consultar con el Departamento Técnico). Proceder como se indica en superficies con 6 meses de intemperie. En todos los casos debe continuarse con 1 mano de Galvanic Fondo para galvanizado. Para esquemas de alta gama, puede emplearse también Indulac Fondo anticorrosivo Epoxi o Epoxi HB auto imprimante. Para la finalización de los esquemas para exteriores, pueden emplearse esmaltes Tersilux de base solvente (brillante o satinado), Terspray esmalte de secado rápido o Indulac esmalte poliuretánico. Resueltos los eventuales problemas de óxido puede emplearse Tersuave esmalte al agua, sin fondos previos, salvo los estrictamente necesarios. Como estos esmaltes funcionan por efecto barrera deben incrementarse el número de manos para una mejor performance, teniendo en cuenta la exigencia posterior. En techos parabólicos u otras superficies, luego de los pretratamientos de limpieza, también pueden usarse en forma directa sobre el metal: T-Flex 450 o Tersitech Techos y Muros con excelentes resultados.

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