Son innumerables las causas que pueden generar la retención de suciedad de las superficies, sean interiores o exteriores. Es evidente que las expuestas al exterior son propensas a evidenciar más su presencia, pero a veces no nos detenemos a comparar las paredes del interior de los inmuebles. Retirar un cuadro o correr un mueble fijo, nos provocará sorpresas y la decisión de pintar rápidamente.
La energía estática de determinadas composiciones, ambientes con alta presencia de suciedad y contaminación, regiones pulverulentas con grandes cantidades de polvillo ambiental, suelen representar los factores principales donde pueden observarse estos fenómenos.
Las superficies deben encontrarse limpias, secas, grasas, aceites, libre de polvo y otros agentes contaminantes.
Cuando se detecta la presencia de suciedad en el sustrato a pintar, es necesario no emplear solventes, ya que fijan y extienden las manchas, agravando el cuadro.
Exteriores: Es recomendable emplear un sistema de hidrolavado a alta presión con la adición de soluciones de detergentes neutros y agua lavandina. Para realizar un trabajo profesional, es conveniente el empleo de un cepillo de paja, pita o plástico de hebras duras para auxiliar al lavado y profundizar la limpieza. Si las fachadas presentan molduras y ornamentos que corren el riesgo de desprenderse ante la acción de la presión del lavado, pueden emplearse métodos de lavado manual con un cepillado enérgico (emplear detergente neutro) o reducir la presión de las emisiones del hidrolavado. Enjuagar solo con agua.
Luego de secar la superficie, aplicar Tersuave Fijador al aguarrás. Finalizar con la aplicación de Lavable Exteriores , Tersitech Frentes o Tersitech Techos y Muros.
Interiores: Pueden emplearse materiales cotidianos (esponjas) para la limpieza húmeda de la superficie a tratar. En estos casos deberá tenerse en cuenta que podrán usarse cuando las superficies presentan una textura muy lisa. En otros casos es recomendable el uso de un cepillo de cerdas blandas que permita ingresar en las áreas irregulares con eficacia. El lavado manual se hará a través de un cepillado o el empleo de una esponja sin abrasivos, empleando detergente neutro y posterior enjuague, dejando secar.
Continuar con la aplicación de fijadores y finalizar con el pintado con Lavable Interiores mate o satinado para finalizar la tarea. En cielos rasos emplear el producto específico sin aplicar fijadores en el esquema.